Leo en El Mundo este artículo que trata sobre cómo la enorme ola de cambios tecnológicos que durante los últimos 30 años hemos vivido parece no afectar a la realidad en términos de productividad. Para acreditarlo, citan a autores como Robert Gordon, economista de la Universidad de Northwestern, que a principios de este año publicó un largo ensayo, The rise and fall of american growth(Auge y caída del crecimiento estadounidense). Lawrence Summers (ex rector de Harvard y ex secretario del Tesoro con Bill Clinton), asesor de Obama, ha escrito con entusiasmo sobre él y lo cita cada vez que puede.

Pero bueno, mejor que os leáis el artículo porque allí está todo.

 

Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención han sido los comentarios de los lectores. Dan a entender que si algo hay evidente es que la vida ha cambiado mucho y a mejor en los últimos 30 años con la entrada de Internet en nuestras vidas. Para justificar el escaso impacto en la productividad de todo esto, dicen cosas como:

Y, chico, no dejan de tener su razón.

¿Qué opináis vosotros?